El liderazgo nos despierta sensaciones contradictorias (deseo, envidia, miedo, inseguridad...), nos hace perder la objetividad, nos obliga a tomar partido y nos despierta la curiosidad.

"Ser líder" es un recorrido personal con unas implicaciones colectivas. Sólo desde una reflexión sincera y profunda de qué es lo que nos moviliza y realmente queremos con el ejercicio de nuestro liderazgo podemos contribuir al logro de ese objetivo deseable que da título al cuaderno y que denominamos Liderazgo Asociativo.

En él se trata del poder en las asociaciones y de los procesos que partiendo de un enfoque participativo, faciliten que alguien “mande obedeciendo” y cada uno de los miembros tenga un espacio de iniciativa y responsabilidad.